viernes, 24 de octubre de 2008

FESTIVAL DE LOS MUERTOS

Festival de los Muertos

Incluso en su forma secular y comercial, Halloween ritualiza nuestro destino inevitable


Por Patricia Montley
Publicado el 31 de octubre de 2005 en UUWorld




Pese a que en la mente de la mayoría de la gente que lo celebra, Halloween es ahora una fiesta secular que ha perdido su connotación religiosa con los santos y las almas de los bienamados muertos, todavía hay mucha gente alrededor del mundo que celebra festivales de los muertos, muchos de ellos en esta época del año.

Los adeptos wiccanos celebran este Festival de Samhain —'sowin'— (del 31 de octubre al 1 de noviembre) como la más importante de sus celebraciones estacionales. Un ritual común es la Cena Muda, que Anne Lafferty describe en "A Seeker’s Guide to Modern Witchcraft and Paganism":

En la mesa se utilizan platos, ollas y cubiertos negros. Se pone un lugar para cada persona presente, así como uno vacío al frente. Este lugar es para los Muertos Bienamados, quienes serán honrados en esta cena. El primer plato que se sirve es para ellos. Los vivos comen en silencio, piensan en sus ancestros y en otros y en otros seres queridos fallecidos. Cuando termina la cena, la comida sobrante, incluso la que estaba en el plato para los espíritus de los muertos, se quita y se coloca en el suelo.



Los participantes pueden contar historias y compartir recuerdos sobre sus muertos bienamados o cantar una canción en su honor. A veces, los alimentos que se preparan para la cena incluyen los platillos favoritos de los fallecidos en cuyo honor se celebra.

Desde finales de la edad media, se ha recordado a los muertos en los países cristianos de Europa y otros países del mundo con servicios religiosos formales el Día de Todos los Santos. Aunque el miedo a las "almas en pena" fue oficialmente declarado superstición, las creencias y prácticas paganas persistieron. En Alemania, por ejemplo, cuando los campesinos cosechaban el heno y lo llevaban al granero, rompían la primera paja y la ofrecían como alimento para los muertos. Todavía hoy en Lituania, luego del Festival de Mikeli en el Equinoccio de Otoño, comienza un periodo de sombra silenciosa. "En este momento", se acuerdo con Mara Mellena del Latvian Institute, "las sombras —los espíritus de los muertos— para contemplar la vida de los hogares" y traer bendiciones para la futura vida y el trabajo.



Uno de los festivales más elaborados de esta época del año es el Día de los Muertos, que se celebra los días 1 y 2 de noviembre en México y otros países latinoamericanos. El primer día se dedica a honrar a los bebés y niños fallecidos, mientras que el segundo se honra a los muertos adultos. Aquí los muertos no son temidos, sino bienvenidos. Se combinan rituales católicos romanos de Todos los Santos y Fieles Difuntos con tradiciones indígenas mesoamericanas milenarias, el festival incluye ritos religiosos solemnes tales como misas y plegarias por los muertos en la iglesia [e incluso comidas y vigilias en los panteones].

También hay un festejo en la casa, que se decora con pétalos [de la flor de cempasúchil] e incienso de copal para invitar a los espíritus a entrar y tomar sus alimentos favoritos y del pan 'de muerto', que se coloca sobre mesas y altares domésticos decorados con cempsúchil amarillo y rojo [y calveras de azúcar o chocolate con los nombres de los muertos], así como con fotos de los familiares fallecidos [también se deja un plato de comida y una veladora junto a alguna ventana para el 'ánima sola' que es el alma de los fallecidos en alguna zona remota o rituales funerarios apropiados]. Lo que no consumen los muertos sirve para ofrecer un festín para los vivos al día siguiente. Las sobras de esa com,ida pueden ser llevadas al panteón para dejarlas sobre las tumbas de los ancestros, o o distribuídas entre la comunidad. La festividad incluye procesiones solemnes, comida elaborada, decoraciones brillantes [de papel de china de colores recortado] e incluso fuegos artificiales. Aunque es un tiempo de duelo por los muertos bienamados, la atmósfera prevaleciente es festiva. Los panes y dulces con forma de calaveras, esqueletos, ataúdes y lápidas 'endulzan' el concepto de la muerte, quizás recordando a quienes los comen la dulzura de la vida en el cielo así como en los recuerdos de los descendientes. Algunas familias realizan vigilias iluminadas con veladoras sobre las tumbas de sus seres queridos o participan en misas memoriales al aire libre.

Mientras que los usamericanos que suelen considerarse 'sofisticados' se sienten tentados a considerar algunas de estas prácticas como primitivas, insanas o enfermizas, en el peor de los casos, o extrañas y pintorescas en el mejor, Peter Morales llama nuestra atención respecto a "Traer a los muertos a la vida".

Si descartamos el Día de los Muertos como pura superstición, podríamos fácilmente perdernos las profundas nocinoes espirituales y sicológicas que hacen tan poderosa esta tradición. Un chico mexicano que pasa la noche en la tumba de su tío tiene una conexión a través del tiempo con sus ancestros de la que nuestros hijos suelen carecer. En tanto que los habitantes de la era tecnológica se viculan a través de la WWW, los teléfonos celulares y la TV por cable o satélite, [en tanto que] tenemos máquinas contestadoras, correo de voz, localizadores y llamadas en espera, nos hemos cortado de tajo de la trama fina del tiempo. Las culturas tradicionales, con sus mediums, fantasmas y reencarnaciones, han entendido intuitivamente algo que nosotros hemos reprimido: que los muertos no mueren; sino que perviven.



Para los hindúes, los muertos perviven en la reencarnación de sus almas en otros cuerpos. Uno de los principales festivales del hinduismo —y posiblemente el único que efectivamente se celebra en toda la India— es Diwali, el Festival de las Luces (del sánscrito dipavali, o 'hilera de luces'), que se observa con servicios en el templo que incluyen el canto y recitación de los textos sagrados. Se celebra en fechas del calendario lunar que corresponden a fines de octubre o principios de noviembre en nuestro calendario gregoriano, marca el fin oficial del otoño y el inicio del invierno. En el Norte de la India, Diwali también señala el inicio del año nuevo comercial. La gente limpia sus casas, enciende lámparas de aceite y las coloca en filas a lo largo de los aleros de las casas y templos, o las hacen flotar sobre ríos. Invocan a la diosa de la fortuna y la prosperidad, Lakshmi, para bendecir sus casas y negocios al abrir nuevos libros contables. Se ponen ropas nuevas, Visitan a familiares y amigos para intercambiar regalos y encienden fuegos artificiales.

Pero en Bengala, Diwali honra a la diosa Kali, la creadora-preservadora-destructora del universo de 5 mil años, la madre primigenia de vientre dispuesto y tumba propicia que se encuentra en tantas religiones antiguas. Su aliento es el pulso del universo, pues es al mismo tiempo el mar de sangre menstrual que da a luz al mundo y la arpía emaciada y fiera cuya hambre primordial debe cebarse en animales y humanos para reponer la energía que conduce el cosmos. Así que frecuentemente se le retrata con un collar de claveras, ell pelo salvajemente suelto, su lengua enrojecida de sangre, en un baile estático sobre terrenos de cremación, reuniendo a las almas para que sirvan como semilla de nueva vida. En esta modalidad destructora, Kali podría bien ser nuestra peor pesadilla —la pesadilla que hemos de enfrentar, pues al enfrentarla, afrontamos nuestro propio terror a la aniquilación.



Tal como Monica Sjöö y Barbara Mor nos lo recuerdan en The Great Cosmic Mother, los pueblos primitivos parecen entender que la vida y la muerte son lo mismo. Resulta paradójico que ellos lucharan tan denodadamente por hacerse concientes de lo mismo que nosotros procuramos escapar con todas nuestras fuerzas:

Los modernos que no amtan ni siembran su propio alimento, ni entierran ellos mismos a su propios muertos parecerían haber resulto este problema evadiéndolo; pero de hecho, su resolución simplemente se ha delegado, en la actualidad, a las pesadillas, los mataderos, las salas de tortura, los escuadrones de la muerte y a las películas con crímenes reales o 'snuff',en las que los sacerdotes criminales ejecutan sacrificios obscenos a los dioses de la responsabilidad desplazada.



Para los pueblos antiguos, la paradoja resultaba algo más soportable a través de la expresión ritual de su furia, que frecuentemente tomaba la forma de sacrificios sangrientos para la deidad de la muerte. Para nosotros la aparadoja sigue siendo insoportable e incluso, pese a nuestros mejores esfuerzos, inevitable. Así que procuramos trivializarla. Las brujas y fantasmas de las tarjetas y disfraces de Halloween son recordatorios domesticados de la mujer sabia wiccana que servía como partera y funeraria, que representaban lo sagrado y lo desgarrador, a la diosa del vientre dispuesto y la tumba propicia, de la vida y la muerte. Los fantasmas, duendes y lúgubres segadoras de los que la gente en los desfiles y fiestas hace parodias divertidas representan el mu grave destino del que en lo profundo sabemos que no podemos evadirnos.

Tal trivialización puede poner la parajoja a la distancia de un brazo, pero no puede resolverla. Aunque tal vez no sea demasiado tarde para que regresemos al ritual en pos de su resolución. No podemos, con toda seguridad, regresar a los sacrificios sangrientos practicados por nuestros antiguos antepasados, pero tal vez podemos abrazar otras clases de rituales que a la postre, sea que creamos en una vida después de la vida, o no, nos permitan encontrar consuelo en el entendimiento de que la vida y la muerte son una.


Extraído con permiso de "Samhain, Todos los Santos y Día de los Muertos" ("Samhein, All Souls an Day Day"), En honor de la naturaleza: Mitos y rituales para celebrar la tierra (In Nature’s Honor: Myths and Rituals Celebrating the Earth), Editorial Skinner House, derechos reservados 2005 por Patricia Montley. El capítulo incluye una variedad de rituales propios de la estación para su uso personal, familiar y congregacional.

Acerca de la a autora, Patricia Montley, es dramaturga y una directora teatral premiada, enseña en el Odyssey Program y en la Universidad Johns Hopkins. Es integrante de la Primera Iglesia Unitaria de Baltimore.


miércoles, 8 de octubre de 2008

3 CONGRESO DE PSICOTERAPIA HUMANISTA EN EL SIGLO XXI

Buenos Aires, Noviembre 22 de 2008

Tema Central: "Metafísica y Psicoterapia, Caminos Posibles en la Cura del Alma"

Estimados Colegas y Estudiantes:

Nos sentimos complacidos de invitarlos Muy uno participar del Evento Más Importante de la psicoterapia humanista latinoamericana, una realizarse en Argentina, ciudad de Buenos Aires, El 22 de Noviembre de 2008.

Lo Que Tiene Este Congreso Específico de ES EL TEMA: "Metafísica y Psicoterapia, Caminos Posibles en la cura del alma". Un campo de Actuación tan Amplio Como Interesante párr psicoterapeutas Humanistas y Profesionales en general.

Si bien hemos planificado SUS Sesiones Como una réunion de Actualización Científica Dirigida a Estudiantes ya Especialistas de las Ciencias de Salud la, ESTÁ Abierta una TODAS Aquellas Personas interesadas En El Cuidado del alma ".

Nos vemos en El Congreso. Nuestro Afecto de siempre!.

Dr. Leonardo MALDONADO, Ph.D.
Dra.. Myriam BUZZONE
P r e s i d e n t e s

Expositores y Tópicos Generales:

CONFERENCIAS DE BIENVENIDA: "CUANDO DUELE EL ALMA - UN PLANTEAMIENTO PARA LA DE HOY ES Psicoterapia AMERICA LATINA". Panelistas: Dr. Leonardo Maldonado, Ph.D., Dra.. Myriam Buzzone y Prof. María Soledad Peñafiel (Chile).

CURSO ABIERTO INTER-CONGRESO: CAPACITACION Y ACTUALIZACIÓN EN PSICONCOLOGIA, AL PACIENTE PSICOTERAPEUTICA Aproximación Y Espiritual moribundo - Expositores: Dra.. Buzzone Myriam, Lic. y Fabián Torti Dr. Adolfo Panello.

Sanación LA DE LA victima DESDE LA PSICOLOGIA DE INTERIOR Espiritual -Disertante: Lic.. Ubaldo Pino (Uruguay).

Inmortalidad Del Alma: UN ENFOQUE A LA PSICOLOGIA METAFISICO - Disertante: Lic.. Alejandro Araneda Urrea (Chile).

ENFERMEDAD MENTAL O Posesión: Aportes Y DE LA PSICOLOGIA DE LAS Religiones Tradicionales A Través De La Historia - Disertante: Lic.. Juan Pablo Rey.

LA PRACTICA EN EL ACTO Metafísica Terapéutico - Disertante: Prof. José Antonio Roma Badaracco.

UNA NOCHE CON LA MUERTE CONVIVIENDO: MI EXPERIENCIA Y JUNGUIANA TRABAJO DE CAMPO EN PUERTA DEL CIELO (MÉXICO) - Disertante: Dr. Leonardo Maldonado, Ph.D.

LA FE MAS ALLA DE LA Psicoterapia ES LO MISMO ¿Terapeuta de la ONU CON FE, FE SIN QUE UNO? - Disertante: Lic.. José Menna.

¿LOCURA DIVINA?. Trabajando CON PACIENTES DE Afectados Desórdenes PSICOTICOS - Disertante: Lic.. Héctor Eduardo Silvera.

Metafisica Y Cabala: ¿POR QUE EL HOMBRE NECESITA A DIOS? - Disertante: Prof. María Soledad Peñafiel (Chile).

Premios Latinos: INTERTERAPIAS

EL MAXIMO NIVEL INTERNACIONAL DE Reconocimiento A LOS DEL AÑO Destacados OTORGADO POR EL CENTRO DE Psicoterapia PARA Graduados (MÉXICO).

Distinciones honoríficas Como Premio a Estudiantes de La Plata 15, Profesionales e Investigadores Que Se Hayan destacado Por SUS Antecedentes de Estudio, pasantía en la Institución, Experiencia docente o laboral Terapêutica.

Instituciones Auspiciantes:

* Corporación Europea de Metafísica (España)
* Colegio de Profesionales en Psicología Transpersonal de la República Argentina
* Centro de Psicoterapia párr Graduados (México)
* Instituto Junguiano de Psicología Analítica (Chile)
* Instituto Transcultura (Uruguay)
* Instituto Badaracco.


Organizan: Escuela Argentina de Psicología Humanista (EPSI) y El Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP).

Autoridades Congresales:
> PRESIDENTE: Dr. Leonardo MALDONADO, Ph.D. (Argentina)

> VICEPRESIDENTE I: Dra.. BUZZONE Miriam (Argentina)

> VICEPRESIDENTE II: Prof. María Soledad Peñafiel (Chile)

> SECRETARIO CIENTÍFICO: Lic. Ubaldo PINO (Uruguay)

> SECRETARIO Académico: Lic. Alejandro ARANEDA Urrea (Chile)

> SECRETARIO DE Asuntos Institucionales: Prof. José Antonio Roma Badaracco (Argentina)

> COORDINADOR DE ENLACE: Prof. Miguel Angel ENRICI (Argentina)

SEDE DEL CONGRESO:

EL Hotel Conquistador, Salón Hidalgo - Suipacha 948, Ciudad de Buenos Aires.

PLAZAS:
Inscripción Limitada a 100 Participantes.

HORARIO DE LAS Sesiones:

I Sesión (Mañana): 10 a 13,30 horas
Sesión II (Tarde): 15 a 20 horas


CATEGORIAS Y TARIFAS DE INSCRIPCIÓN:
* Concurrente: $ 50 .- Abierta una tarea pendiente Público. No INCLUYE Constancia de Participación.

* Titular: $ 130 .- Alumnos de las Instituciones organizadoras y, Estudiantes de Otras Entidades. Reciben Certificado de Asistencia.

* INTERNACIONAL: $ 300 .- Profesionales y Graduados Que acrediten Condición a su especialista de tal, sí les otorgará Diploma de Honor del Congreso y Certificado Internacional de Actualización del Curso de Psiconcología, extendido Por El Instituto de Psicología Analítica Junguiano de Chile.

Nota: Tarifas expresadas en pesos argentinos Solo Para Ciudadanos. Extranjeros abonan Su Equivalente en Dólares americanos.
INFORMES E INSCRIPCIÓN:
EN URUGUAY:
Uruguay Transcultura:

En Bs.As.:
Peatonal Florida 165, Piso 4 - Of. # 447, Edificio San Martín de Gral. Galería. Güemes, Ciudad de Buenos Aires.
Tel. (011) 4342-6100
E-mail: profesionales@sion.com

lunes, 29 de septiembre de 2008

LA EVOLUCION PERSONAL



La Evolución Personal, según Assagioli

Roberto Assagioli, médico psiquiatra, nació en Venecia el 27 de febrero de 1888 y falleció en Capolona el 23 de agosto de 1974. Fue un pionero del psicoanálisis en Italia. Basó sobre él su tesis doctoral y empezó a practicarlo desde sus primeros años profesionales. Compartió con Freud y Jung el nacimiento del psicoanálisis y de la psicología profunda a comienzos de este siglo en el grupo «Zurich Freud Society». El estudio de los procesos del inconsciente le dejaron una profunda impresión, la que más tarde desarrolló en una variedad de hipótesis que superaban los límites del psicoanálisis ortodoxo.

También fue un pionero en el Movimiento de la Psicología Humanista, junto con Maslow, Rogers y Rollo May en los años 60, La idea principal era simple: más que enfocarse en la patología para definir al ser humano - como lo hacía el psicoanálisis demasiado a menudo - o en las similitudes estructurales entre el sistema nervioso animal y el humano - como lo sugiere el conductismo - se colocaba el mayor énfasis en la aspiración hacia la totalidad, en el potencial humano hacia el crecimiento, las expansión de consciencia, la salud, el amor y el gozo.

Más adelante, Maslow, Grof y Assagioli derivaron hacia la Psicología Transpersonal, la que denominaron así para evitar las connotaciones negativas, o identificaciones, que pudiera tener la palabra «espiritual» con las diversas religiones; pero la idea es que trasciende las limitaciones de lo personal para proyectarse hacia un todo mayor del que formamos parte. Assagioli fue uno de los primeros en escribir en el Journal of Transpersonal Psychology de Estados Unidos.

Además de sus investigaciones y experiencias en el nivel profesional, su vida fue muy rica en diferentes contactos con personas que se movían en otras esferas del conocimiento, como Benedicto Croce., P. D. Ouspensky, Hermann Keyserling, Rabindranath Tagore, Inhayat Khan, D. T. Suzuki, Alexandra David Neel, Viktor Frankl, Robert Desoille, Alice A. Bailey, y C. G. Jung, con el que mantuvo una estrecha relación, antes y después de su abandono del psicoanálisis. A todo esto se agregó un profundo conocimiento de la filosofía hindú y del budismo que estudió con un lama tibetano, el Maestro D. K. Tal bagaje de conocimientos agregado a una vida de profunda reflexión, dio como resultado una muy amplia perspectiva de las posibilidades de realización del ser humano a la que llamó Psicosíntesis.

Su vida fue el mejor testimonio de su enseñanza. Siempre fue evidente su gran amor hacia la humanidad y su confianza ilimitada en la bondad fundamental del ser humano. Quienes lo conocieron lo recuerdan como una persona que irradiaba amor, alegría, compasión y paz interior.

La Psicosíntesis:

En su sentido más básico trata del proceso de crecimiento e integración de elementos que se presentan previamente separados en el ser humano, los que son conducidos hacia la armonización de una personalidad integrada a que se denomina «yo consciente». La Psicosíntesis considera que cada uno de nosotros tiene un impulso natural hacia la propia evolución y que podemos dirigir conscientemente ese proceso si se nos provee de conocimientos teóricos y prácticos que lo faciliten. Ella nos ofrece un marco de trabajo que nos capacita para comprendernos mejor a nosotros mismos, nuestras capacidades y nuestras relaciones con los otros gracias a técnicas que nos ayudarán a tratar con ellos en forma efectiva
y segura.

La Psicosíntesis tiene un campo muy amplio de aplicación. Actualmente ha sido enseñada en los cinco continentes. Hay más de cien centros en todo el mundo: en EE. UU., Australia, Holanda, Indonesia. Suecia, Inglaterra, Italia, Bélgica, Francia, España, Nueva Zelanda.

Como proceso de integración a nivel del yo personal o consciente, se usa en psicoterapia, educación, relaciones interpersonales y sociales, también en hospitales y cárceles como medio de rehabilitación psicológica, Según el ámbito en que se aplique, adopta características particulares. Su aplicación en la formación de educadores es diferente a la que se emplea en el desarrollo personal o en la formación de terapeutas. El núcleo o proceso fundamental es común en todas sus aplicaciones, lo que varía son las técnicas empleadas que superan las 40. Entre las más usadas están la imaginación dirigida, el análisis de sueños, los dibujos, las dramatizaciones, las máscaras, el modelado en arcilla y la expresión corporal.

Sueños e imaginería en la Psicosíntesis:

La interpretación de los sueños y el desarrollo de la imaginería son unas de las técnicas más empleadas en la Psicosíntesis, porque producen los más rápidos efectos terapéuticos. Resumimos aquí sus fundamentos claves.

1.- Lo que es único, absurdo, extraño o intensamente idiosincrásico en un sueño es una esencia de individualidad. Es una expresión de una experiencia psicológica original y, como tal, es el material primordial del cual pueden desarrollarse nuevos modelos de tomar consciencia.

2.- Las palabras, mensajes o cualquier otra forma de caracterización de un ser en un sueño son, por lo general, importantes aspectos de la personalidad que están en proceso de cambio.

3.- Cuando experimentamos dos o más estados de ser en un sueño, es que está progresando un proceso de cambio psicológico.

4.- La autorreflexión, una examinación de los sentimientos, pensamientos o conducta en un sueño, permite el cambio fenomenológico de un estado de ser a una expansión de consciencia.

5.- Las transformaciones espontáneas en la imaginación del sueño son importantes cambios psicológicos que proveen condiciones para la autorreflexión y la expansión de consciencia.

6.- El crecimiento personal es afectado a través de una interacción personal única entre nuestro viejo ser y los nuevos estados de ser que aparecen en forma autónoma en el reino fenoménico.

7.- La psicosíntesis de una nueva identidad puede ser generada desde los cambios fenomenológicos a través de la emoción y la imaginería hacia la expansión de consciencia.

8.- La creación de un mundo fenoménico compartido en común es la base emocional para expandir la consciencia y la transformación de estados de ser a través del contacto entre dos personas.

9.- El crecimiento del proceso de expansión de la consciencia es en parte autónomo.

l0.- Las formas negativas o terroríficas en un proceso imaginario indican que hay un bloqueo o represión en nuestro desarrollo psicológico. Ser derrotado por imágenes terroríficas significa que algunos aspectos de la individualidad han sido aplastados. Una exitosa confrontación con las fuerzas negativas inicia una expansión de consciencia y la psicosíntesis de una nueva identidad.

11.- La diferencia entre una psicosis funcional aguda y un estado de transformación psíquica está en el grado de flexibilidad y control que mantenemos sobre nuestro nivel de consciencia.

12.- Los impulsos autodestructivos son esfuerzos por destrozar aspectos de la personalidad que están bloqueando un futuro desarrollo.

13.- Hay esquemas característicos de sentimientos e imaginería interna asociados con la expansión de consciencia y la transformación de la personalidad y de la conducta.

14.- Las figuras positivas en sueños y fantasías y las creaciones artísticas son nacientes aspectos de la identidad, y representan características emergentes en quien las experimenta.

15.- La psicosíntesis de las figuras de la imaginación integra sus características como nuevos aspectos de identidad que pueden ser actualizados dentro de la conducta.

16.- Una sensación de aislamiento, soledad o alienación implica que estamos desarrollando un único mundo fenoménico que no es compartido aún con otro.

17.- Una sensación de vacío interior o despojo implica que hemos experimentado una expansión de consciencia acerca de las incongruencias de nuestro mundo fenoménico.

18.- Un sentido de irrealidad implica que un cambio radical está teniendo lugar en nuestro campo fenoménico debido a la emergencia de lo nuevo que aún no es integrado.

El ser personal o yo consciente:

La Psicosíntesis lo postula como el centro coordinador de los distintos aspectos de la personalidad: cuerpo, psiquis y mente. Las dos funciones principales del ser personal son consciencia y voluntad. Su función consciente lo habilita para darse claramente cuenta de lo que está sucediendo dentro y alrededor de él, percibiendo la realidad interna y externa sin distorsión ni bloqueo desde la posición que asumiría un observador imparcial.

El actuar desde ese centro se dificulta por la identificación con aspectos parciales de la personalidad llamados «subpersonalidades», entes semiautónomos, contradictorios entre sí, constituidos por una rutina preprogramada que se gatilla bajo ciertas circunstancias - semejantes a los roles enseñados en el Cuarto Camino - a los que se debe ir colocando progresivamente bajo el control del yo consciente, o «yo permanente», llamado así en oposición a los muchos yoes que son transitorios y fluctuantes.

El proceso de integración consiste en explorar esta multiplicidad interior que se reviste con distintas máscaras, según sea la circunstancia, y que se autodenomina «yo» durante el tiempo que permanece en el escenario. Aparece el «yo profesional» (médico, abogado, sacerdote, ingeniero, comerciante, militar, etc.), el «yo social», el «yo deportista», el «yo familiar» (hijo, hija, padre, madre, esposo, esposa), el «yo religioso», el «yo irresponsable» que se dedica sólo a pasarlo bien durante cierto tiempo predeterminado. También están las subpersonalidades neuróticas a las que llamamos «complejos», que incluyen una parte verdadera nuestra que busca expresarse; pero que ha sido reprimida o distorsionada hacia una manifestación patológica (fobias, por ejemplo).

Hay unas subpersonalidades más fuertes que otras, en especial las referidas a la profesión. Somos médicos, abogados, militares, etc., por toda una jornada laboral durante un período prolongado de treinta o más años. Además de su permanencia en el tiempo, están más cargadas de energía porque la gente se apoya en su profesión para ganar prestigio, dinero, reconocimiento, status social. No se trata de renunciar a la profesión sino de no identificarse con ella. No la consideremos un fin en sí misma sino un medio para realizarnos como seres humanos.

La otra función del yo consciente es la voluntad, cuyo desarrollo ocupa un lugar muy importante en la Psicosíntesis. A través de la voluntad ganamos libertad de elección, responsabilidad personal, el poder decidir sobre nuestras acciones y la habilidad de coordinar y dirigir los diversos aspectos de nuestra personalidad. Gracias a ella nos liberamos de reacciones no deseadas, de nuestra indefensión ante impulsos instintivos inoportunos y de someternos a las expectativas de otros. Llegamos a estar verdaderamente «centrados» y nos vamos capacitando en forma progresiva a seguir el camino más adecuado en concordancia con lo mejor de nosotros. De esta manera acrecentamos la capacidad de servir a las fuerzas de evolución, encontrando un sentido de profundo significado a nuestra vida personal. Llegamos a ser capaces de funcionar en el mundo de manera más efectiva y serena, en un espíritu de cooperación y de responsabilidad hacia nuestros semejantes.

Assagioli estudió en el psicoanálisis el inconsciente personal, fuente de impulsos atávicos y biológicos, usado además como depósito de recuerdos y traumas, reprimidos por ser causa de dolor; pero en su práctica clínica descubrió que también puede presentarse una represión de impulsos de nivel superior -a los que llamó «represión de lo sublime» - y detectó la existencia de un supraconsciente, donde se originan nuestros impulsos superiores: amor altruísta, voluntad hacia el bien, inspiración científica y artística, intuiciones filosóficas y espirituales y un sentido trascendente de la finalidad de la vida humana. Por ello, junto con propiciar la integración de la complejidad personal alrededor del yo consciente, decidió que debía continuar con la integración a nivel del supraconsciente y el Yo Superior, o Ser más Profundo.

El Supraconsciente:

Los testimonios sobre la existencia del superconsciente - o supraconsciente - son innumerables y proceden de todas las épocas y regiones del globo. Se trata de experiencias antiguas y modernas, orientales y occidentales. Gran parte de ellas son de tipo místico, aunque también existen otras sin características religiosas. El pionero en el estudio del superconsciente en su connotación mística fue el gran psicólogo norteamericano William James en su libro «Varieties of Religious Experiences», publicado en 1902. Sin haber tenido una experiencia personal en este ámbito, W. James hizo acopio de una cantidad importante de casos, los que estudió en forma acuciosa, imparcial y objetiva.

También Jung, al tratar del «inconsciente colectivo», al que considera suprapersonal, se refiere a éste como fuente de origen de mitos y símbolos que exceden al yo consciente. De la misma manera, Viktor Frankl admite plenamente la existencia de experiencias supraconscientes.

La Psicosíntesis ha determinado varias características que posee este nivel superior del supraconsciente, las que se hacen manifiestas al afectar la consciencia cotidiana: profundidad, interiorización, elevación, expansión y ampliación, desarrollo y activación, potenciación, sensación de despertar, iluminación, beatitud, gozo, renovación o regeneración, resurrección, liberación. Esto corresponde en gran parte con lo observado por Maslow en su libro «El Hombre Autorrealizado». El llama «Ser» al conjunto de experiencias-cumbre (supraconscientes), porque ellas dan un sentido de «ser plenamente», de intensidad de existir y vivir.

El estudio del supraconsciente es lo característico de la psicología transpersonal, la que no hay que confundir con la psicología espiritual. Esta última se refiere al estudio de los estados místicos de consciencia y a su efecto sobre la psiquis individual. El ámbito de la psicología transpersonal es más amplio. Incluye todos los eventos situados más allá de las experiencias cotidianas. Además de las experiencias espirituales, están las manifestaciones psíquicas, las relaciones interpsíquicas (telepatía, clarividencia, etc.) y todos los aspectos relacionados con el inconsciente personal y colectivo. Tanto si estos aspectos estén brillantemente iluminados con energía espiritual o ensombrecidos por las represiones propias de la «sombra».

Algunos psicólogos han limitado la Psicosíntesis a un sistema pseudo-místico con que incitan a sus clientes a subir o bajar montañas imaginarias. La intención de Assagioli ha estado muy lejos de eso. El incluye psicoanálisis y psicoterapia profunda, además de acceso a la expresión de energías creativas y espirituales. Su técnica es un esfuerzo serio por integrar todas las diferentes facetas de la experiencia humana. Todos tenemos un místico dentro de nosotros, es una parte nuestra que prefiere «resbalarse» de la rutina cotidiana y flotar entre las nubes. En ciertos momentos apropiados - en meditación, por ejemplo - esa parte nuestra puede hacernos experimentar una genuina - aunque transitoria - experiencia espiritual, y eso es bueno para nuestro crecimiento interior. El problema se presenta cuando nos quedamos identificados con ello y nos resistimos a volver a poner los pies en la tierra. Podemos pasar a ser «drogadictos astrales». «fugados espirituales», o «alucinados de la Nueva Era». Todos conocemos gente que pasa gran parte de su vida en estos estados.

La Psicosíntesis puede ser presentada como el camino ideal para esa parte mística de la que hablamos, pero eso no es todo. Ella pone el énfasis en la luz, la ascensión, el amor, la superación de nuestros aspectos oscuros (la «sombra»). Es un camino que no nos invita a deslizarnos de la realidad, sino que nos estimula a incorporarnos a la vida, trayendo nuestra energía a este mundo donde tanta falta hace, en una verdadera perspectiva espiritual que honre a la vida en todos sus aspectos. Se trata de una Psicosíntesis «integrativa» que incluye todos nuestros aspectos más oscuros, así como los más luminosos, para ayudarnos a crear un mundo más holístico, aceptando tanto nuestros potenciales como nuestras limitaciones.

El Ser Transpersonal:

Es llamado también el Yo Superior, Yo más Profundo o Sí Mismo. Actúa a través del supraconsciente como una fuente de sabiduría y de amor altruísta. Mediante la Psicosíntesis va estableciendo contacto con el yo consciente o ser personal de modo que el proceso de crecimiento empieza a ser guiado por él. Este concepto del Ser Transpersonal es uno de los aspectos fundamentales de la Psicosíntesis y limita con el terreno de lo inefable.

Sin embargo, existen cualidades del Ser Transpersonal que podemos entender en forma lógica - sin haberlas vivenciado - como belleza, armonía, verdad, justicia, sentido de pertenecer a una Totalidad, el estar conectados con la Vida Universal y con la evolución de todos los seres vivientes, el trascender un yo separado de los otros.

No hay que confundir el Ser Transpersonal con el Supraconsciente. El segundo es fuente de todas las características que se manifiestan en el nivel supraconsciente. Estas características son activas, dinámicas, variables en intensidad y en realización. En cambio el Ser Transpersonal o Yo Superior es inmóvil, estable, inmutable, el Observador Silencioso del que habla el Budismo Tibetano. Posee la perenne e inmortal esencia del Yo espiritual. Al conectarse con él, de alguna manera en ciertos momentos privilegiados, se experimenta una sensación de ampliación y expansión sin límites junto con una alegría y felicidad inmensas imposible de expresar en palabras.

Para llegar a nuestro Ser Transpersonal es necesario hacer un viaje por nuestros mundos internos,
ascender a las alturas del supraconsciente. También es necesaria una adecuada preparación psico-espiritual para resistir la afluencia de su fuerza, así como para captar sus sutiles mensajes, distinguiéndolos de las demás voces interiores, y para comprender e interpretar su simbolismo. Es preciso, además, estar dispuestos a realizar con firme constancia todo aquello que nos indique.

Ciertamente esta preparación no es fácil. El Ser Transpersonal considera las cosas, los acontecimientos y las personas de una manera muy distinta a la del yo personal. Su sentido de los valores y de las proporciones es muy diferente del de la consciencia ordinaria. Sus indicaciones corresponden al bien verdadero, pero pueden contradecirse con nuestros deseos o preferencias personales.

El Ser Transpersonal no requiere sacrificios, en el sentido usual del término, como renuncia dolorosa a cosas que nos agradan. Lo que pide es la eliminación gradual de aquellos hábitos, costumbres y actividades que resultan nocivas o inútiles, para dedicar tiempo y espacio a lo que vale verdaderamente la pena. Con
su sabiduría y amor comprensivo, el Yo Superior no exige que hagamos ésto en forma inmediata y perfecta. Es paciente y sabe esperar, seguro de que alcanzaremos la elevada meta que él tiene para nosotros desde el comienzo de nuestra evolución.

Los símbolos del Ser Transpersonal son múltiples y cada uno sugiere uno de sus aspectos: el Maestro Interior, el Cristo Interno, el Angel Solar, el anciano Sabio, el Guerrero Interior, el Héroe, la Esfera de Fuego Irradiante, el Padre (en la parábola del Hijo Pródigo). Somos nosotros quienes debemos invocarlo, quienes debemos dar el primer paso, abrir la puerta, crear el canal de comunicación. Si lo llamamos, él nos responderá...

lunes, 8 de septiembre de 2008

TRATAMIENTO DE LA IRA


Tratamiento cognitivo conductual de la agresividad
Se incluye en esta página un esquema resumido de un tratamiento cognitivo conductual de la agresividad.
INTRODUCCIÓN
La ira es una emoción y como tal se dispara de forma automática ante determinadas situaciones, en general frente a situaciones que interfieren con nuestros objetivos. Como toda emoción tiene una función, en este caso preparar al cuerpo para el esfuerzo necesario para vencer el obstáculo que se ha presentado.
El problema con esta emoción puede surgir de diferentes formas:
La conducta violenta puede ser un medio para conseguir determinados objetivos cuando no somos capaces de lograrlos por otros métodos. En este caso nuestra conducta responde a un déficit de habilidades y puede mejorar adquiriéndolas.
Cuando hemos aguantado demasiado y saltamos por algo sin importancia. En realidad reaccionamos a todo lo que nos ha ocurrido previamente. Como nuestra reacción se considera desmesurada, tenderemos a reprimirnos y aguantar más, en consecuencia nuestra siguiente reacción violenta será mayor y seguiremos en ese círculo vicioso. Para salir de ese círculo vicioso el camino no es aguantar más, sino poder reaccionar de forma inmediata a los problemas y frustraciones. En ese caso la reacción es más adecuada y comedida porque las razones que nos llevan a reaccionar serán muchas menos.
Otro problema puede surgir cuando nosotros interpretamos que existe un ataque y una dificultad que no es vista de la misma forma por los demás. Este problema suele ocurrir cuando reaccionamos ante las intenciones de los demás en lugar de reaccionar ante los hechos explícitos. El juicio de intenciones es la causa más frecuente que nos puede llevar a tener reacciones violentas desmesuradas y desproporcionadas.
A continuación se expone un esquema del tratamiento de este tipo de problemas.
RESUMEN DEL TRATAMIENTO
Análisis de la ira:
Ver que su ira puede ser justa o injusta, innecesaria o adaptativa.
Aprender que es siempre válida.
Saber si es justa o no
Hacerla adaptativa.
Manejo emocional de la pérdida de control.
PASOS
Reevaluación cognitiva.
No siempre es nuestra respuesta la causa de que estemos en la situación
Puede que la persona lo haya hecho desde el cariño, la broma sana o el respeto y no desde el ataque despiadado.
Incorporar la ira a la conducta
Aprovechar la ira
Aprovechar la ira para reaccionar y dirigir la energía que nos da hacia la consecución de nuestros objetivos o lo que es lo mismo: Orientarla hacia acciones productivas.
Se trata de no hacer solamente una descarga emocional que nos quita la razón delante de los demás y nos aleja de nuestros objetivos y además nos deja mal. Hay que dirigir la ira hacia el objetivo que pretendemos.
Ayuda cambiar la frase: "Estoy enfadado ...." por "Me gustaría que ...."
Conductas alternativas
Manejo de los pensamientos irracionales
Manejo emocional
Time-out, (irse para calmarse y volver cuando se pueda afrontar el problema) buscar algo que hacer. Hacerla creativa en sitios donde no se puede ir de allí. Entrenarse unas cuantas veces cuando no se está enfadado. Recordarlo con notas.
Manejo emocional
Identificar indicios de tensión que avisen de que la ira está cerca para poder reaccionar cuando todavía es posible.
Sudor de manos, puños cerrados, latidos del corazón, tasa respiratoria, incomodidad.
Relajación para dejar la agresividad en su justo término.
La Terapia de Aceptación y Compromiso, que es la evolución más reciente de la terapia cognitivo conductual, plantea los métodos básicos para poder manejarse con la agresividad: Tomar distancia de nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones y emociones de forma que no nos disparen automáticamente las respuestas agresivas. Tomar distancia de nuestro concepto de nosotros mismos, haciéndolo menos vulnerable a las posibles opiniones de los demás, haciendo realidad el dicho de que “no ofende quien quiere, sino quien puede”. Ser conscientes de nuestros intereses en las diferentes situaciones, porque el comportamiento impulsivo se convierte en una descarga emocional que en realidad no nos interesa. Estar siempre en el momento presente, que es desde donde se puede evaluar lo que está ocurriendo, para poder así tener conciencia de lo que ocurre en el presente, y no responder a antiguas ofensas o a problemas que puede ocurrir en el futuro, lo que distorsiona de forma tremenda nuestra capacidad de juicio.
El "Curso Terapéutico de Aceptación" proporciona un medio para el entrenamiento en todos estos métodos.
La agresividad y otras emociones
La agresividad y la ansiedad
La agresividad es una conducta similar a la ansiedad y, como emoción, la puede sustituir y es menos desagradable, aunque puede ser devastadora contra los que nos rodean o contra nosotros mismos.
La agresividad y la desesperación
Cuando no somos capaces de resolver un problema, nos desesperamos y, para salir de la desesperación generamos una rabia terrible, que, si no es canalizada puede ser destructiva.
La agresividad y el poder
Una de las formas de manejar nuestra ansiedad es por medio del poder y la agresividad genera miedo en los demás y si nos tienen miedo tenemos poder sobre ellos.

PREVENCIÓN DEL SUICIDIO


La Asociación internacional para la prevención del suicidio
tiene por objetivo:-la prevención de comportamientos suicidas,-reducir las repercusiones asociadas a estos, y-proporcionar un lugar de intercambio para los investigadores, profesionales de la salud mental, ayudantes en situaciones de crisis, voluntarios y enlutados por suicidio.
La Asociación internacional para la prevención del suicidio (IASP) fue fundada por el Profesor Erwin Ringel en 1960, en Austria. Desde entonces, profesionales y voluntarios de más de cincuenta países se han incorporado a sus filas. La AIPS es una organización no gubernamental vinculada oficialmente a la Organización mundial de la salud con el fin de prevenir el suicidio.
Si usted se siente suicida o sabe de alguien que necesita ayuda, busque AYUDA para encontrar un centro de crisis en cualquier parte del mundo.

lunes, 1 de septiembre de 2008

EL ENEAGRAMA



Espiritualidad Y Psicología.


El Eneagrama y

Los Nueve Eneatipos

¿Es posible el auto conocimiento, la mirada interior, espiritual, subjetiva y efectiva para conocer y mejorar lo que somos? Cierto sistema psicoespiritual que procede del griego, de estatuto milenario y con raíces que dirigen a lo místico y lo esotérico, el eneagrama fue conectado con occidente. Oscar Ichazo fue el creador del primer anagrama psicológico y de los eneatipos o tipos de personalidades en 1950, más cerca de la actualidad. Claudio Naranjo es considerado hoy un gran maestro.
¿Qué es el eneagrama?El signo de eneagrama consiste en una figura geométrica formando una estrella de nueve puntas. Cada una de las punta es representativa de aspectos fundantes y fundamentales del ser. La experiencia inicial para la auto observación es una disciplina de la vida interior.Se trata de una introyección por medio de la cual se atiende y se es más conciente de los propios impulsos, emociones y pensamientos. De esta manera es posible conocer y luego reconocer patrones mecánicos de la propia conducta y así ser testigo de la propia repetición y de la intrigante tenacidad de re-andar las mismas conductas.Psicología, espiritualidad y el eneagrama En la psicología del eneagrama hay nueve pasiones negativas fundamentales. Para llegar a utilizar plenamente la naturaleza positiva que ha dictado al ser humano, es necesario identificar el motivo de la propia conducta y su aspecto negativo, que debe también ser abrazado. Existen nueve tipologías fundamentales que hacen posible la identificación de la composición y en ese conocerse la única posibilidad de superarlo. Este saber milenario aplicado a la conducta humana ha sido desarrollado desde una perspectiva sistémica.El eneagrama y el equilibrioLa flecha, signo de dinámica en el fundamento del eneagrama, representa el camino de la compulsión o su dirección. Es decir el es el comportamiento negativo que cada eneatipo adopta al vivir una situación de estrés y conectar los límites propios de cada personalidad con los del número que le sigue. Para lograr efecto de integración es necesario moverse en sentido contrario al dado por la flecha de la compulsión.Se acerca a la perfección todo resultado basado en el equilibrio, en la composición armónica de las pasiones positivas de la personalidad. La presencia del eneatipo dominante debe ser identificada pues siempre esta presente, y con esta parte de uno mismo también conservar el equilibrio.
La auto observación es la búsqueda de la propia debilidad y el primer paso a dar.
Equilibrarse es comprenderse a si mismo y a los demas.
Es necesario camnbiar el propio paradigma personal.
Buscar siempre la armonía entre el pensar el sentir y el hacer.
Equilibrar cada uno de los nueve rasgos con la finalidad de equilibrarse.Los nueve eneatiposLos nueve eneatipos son los siguientes:

Eneatipo 1Ira y perfeccionamiento. Pasión positiva, la paciencia.Exigente, autocrítico, critico, disciplinado y severo, sobre valoriza el deber-
Eneatipo 2Orgullo y personalidad histriónica. Pasión positiva, la humildadRebelde y sobre protector, impaciente y bondadoso. Altivo e impulsivo.
Eneatipo 3 Vanidad poca autenticidad, mercantilista. Pasión positiva, sinceridad.Alerta, eficiente y activo. Brillante.
Eneatipo 4 Envidia, carácter depresivo, masoquista. Pasión positiva, equilibrio.Sentimientos d inferioridad, baja estima de si mismo. Sensible, melancólico y depresivo.
Eneatipo 5 Avaricia y desapego patológico. Pasión positiva, desapego objetivo.Distante, mezquino, introvertido. Aislado, ingenuo y desconfiado. Responsable y obediente.
Eneatipo 6 Cobardía, carácter paranoico acusador. Pasión positiva, coraje.Culposo, leal e inseguro, obsesivo y compulsivo.
Eneatipo 7 Gula y personalidad narcisista. Pasión positiva, sobriedad.Persuasivo, convincente, creativo, planificador. Idealista y soñador.
Eneatipo 8 Lujuria y carácter sádico. Pasión positiva inocencia.Astuto, duro y agresivo. Enérgico y atrevido, impulsivo e intenso.Eneatipo 9Pereza, inercia psicológica y espiritual. Pasión positiva, esmero.Rutinario, convencional, compasivo de si mismo. Estructurado. Generoso.

EL DESARROLLO ESPIRITUAL



" EL DESARROLLO ESPIRITUAL"


por Ken Wilber



"Existen cuatro estadios o fases del desarrollo espiritual, la creencia, la fe, la experiencia directa y la adaptación permanente; dicho de otro modo; uno puede creer en el Espíritu, uno puede tener fe en el Espíritu, uno puede experimentar directamente el Espíritu y uno puede devenir Espíritu.
1. La creencia es el primer (y, por consiguiente, el más común) de los estadios del desarrollo espiritual. La creencia requiere imágenes, símbolos y conceptos y, en consecuencia, suele originarse en el nivel mental. Pero el desarrollo de la mente atraviesa distintas fases -mágica, mítica, racional y visión-lógica-, cada una de las cuales sirve de fundamento a un tipo (y a un estadio) de creencia religiosa o espiritual.
El estadio de las creencias mágicas (ejemplificado por el vudú y los conjuros mágicos) es egocéntrico y se da tal fusión entre el sujeto y el objeto que aquél cree que la fuerza de su deseo puede llegar a operar sobre el mundo físico y sobre los demás..
2. La fe comienza allí donde la creencia pierde su poder. Porque el hecho es que llega un momento en que todas las creencias mentales -precisamente por el hecho de ser mentales y no supramentales o espirituales- pierden su fuerza, pierden su poder sobre la conciencia y comienzan a palidecer porque, a fin de cuentas (por más que uno crea en el Espíritu como «red-de-la-?vida», por ejemplo), uno no deja de sentirse como un ego separado, aislado y lleno de miedos. De poco servirá, en tal caso, esforzarse en seguir creyendo, porque la creencia habrá dejado ya de funcionar.
Es entonces cuando va tornándose dolorosamente evidente que, si bien la mera creencia puede proporcionar algún sentido traslativo, no comporta, no obstante, la menor transformación verdadera. (Y las cosas pueden ser todavía peores en el caso de que uno sustente creencias mágicas o míticas, puesto que tales creencias no sólo no son transformadoras, sino que operan como una fuerza regresiva que aleja a la conciencia de los dominios transracionales.)
Pero también hay que decir que, detrás de la creencia mental en Gaia o en la «red-de-la-vida», suele ocultarse una auténtica intuición de los dominios espirituales y transmentales, es decir, una intuición de la Unidad de la Vida. Pero esa intuición no podría ser plenamente comprendida mientras nuestra conciencia permanezca atrapada en la creencia porque, en última instancia, todas las creencias, tanto las analíticas como las holísticas, son dualistas y sólo cobran sentido en presencia de sus opuestos. De lo que se trata no es tanto de pensar en la Totalidad como de devenir la Totalidad, algo que sólo podrá ocurrir cuando uno deje de aferrarse a creencias sobre la Totalidad. Las creencias no son más que un sustituto del alimento para el alma, calorías espiritualmente vacías que más pronto o más tarde dejarán de fascinarnos y develarán su verdadero rostro.
La fe suele ser el paso intermedio que nos permite dar el salto que conduce desde la pérdida de la creencia hasta la experiencia directa. Quizás, por ejemplo, la creencia en la Unidad ya no ofrezca un gran consuelo, pero la persona todavía tiene fe en ella. Cuando las creencias se tornan insostenibles aparece la fe, la llamada débil pero clara de una realidad superior -el Espíritu, Dios, la Diosa, la Unidad, etcétera- que trasciende la creencia y se encuentra más allá de la mente. La fe constituye la puerta de acceso a la experiencia inmediata de lo supramental y de lo transracional.
3. La experiencia directa responde a todas las dudas inherentes a la fe. Se trata de un estadio caracterizado par la presencia de dos fases diferentes: Las «experiencias cumbre» y las «experiencias meseta».
Las experiencias cumbre suelen ser intensas, breves, espontáneas y sumamente transformadoras. Las verdaderas «experiencias cumbre» nos permiten vislumbrar nuestros potenciales transpersonales y supramentales más elevados. Existen varios tipos de «experiencias cumbre», entre las cuales cabe destacar las «experiencias cumbre» del nivel psíquico, propias del misticismo natural (el tipo de unidad característico del nivel ordinario), las «experiencias cumbre» del nivel sutil, propias del misticismo teísta (el tipo de unidad característico del nivel sutil), las «experiencias cumbre» del nivel causal, que nos permiten atisbar la Vacuidad (la unidad propia del nivel causal) y las «experiencias cumbre» no duales, que nos abren las puertas a Un Solo Sabor.
Resulta evidente, como Roger Walsh ha señalado, que cuanto más elevado es el nivel de la experiencia, más infrecuente es.
La mayor parte de las personas se hallan, comprensiblemente, en el estadio de la creencia o de la fe (y, ocasionalmente en el de la magia o del mito). De tanto en tanto, sin embargo, algunos individuos pueden tener una «experiencia cumbre» de un dominio realmente transpersonal que les sacuda muy profundamente (a menudo para mejor, aunque también hay decir que, en ocasiones, para peor). En cualquiera de los casos, sin embargo, ya no se trata de creencias que hayan leído en un libro o de meras habladurías traslativas, sino de una experiencia real de un dominio superior después de la cual el individuo ya no vuelve nunca a ser el mismo.
Pero si bien las «experiencias cumbre» son de poca duración -desde unos pocos minutos hasta unas pocas horas-, las experiencias meseta, por su parte, son más estables y duraderas y tienden a la adaptación permanente. Las «experiencias cumbre» suelen presentarse de manera espontánea pero, para convertir una experiencia cumbre en una experiencia meseta -para transformar un breve estado alterado en un rasgo duradero-, se requiere una práctica prolongada.
Casi todo el mundo, en algún momento de su vida, puede tener una breve experiencia cumbre y sé incluso de algunos casos en os que, sin necesidad de práctica sostenida, ha terminado convirtiéndose en una experiencia meseta. Así pues, la creencia y la fe constituyen las modalidades de orientación espiritual prevalente, mientras que las «experiencias cumbre», por su parte (raras pero auténticas experiencias espirituales), sólo suelen darse en quienes están comprometidos con una práctica espiritual sostenida, intensa, prolongada y profunda.
Al igual que decíamos con respecto a las «experiencias cumbre», las «experiencias meseta» pueden darse en los dominios psíquico, sutil , causal y no dual. Veamos un ejemplo, tomado del zen, que abarca estos cuatro dominios.
4. El término adaptación se refiere simplemente al acceso constante y permanente a un determinado nivel de conciencia. La mayor parte de nosotros ya nos hemos adaptado (o, dicho de otro modo, ya hemos evolucionado) a la materia, el cuerpo y la mente (y por ello podemos acceder a esos niveles siempre que queramos).
También hay personas que han tenido «experiencias cumbre» de los niveles transpersonales (psíquico, sutil, causal y no dual). Pero la práctica puede permitirnos evolucionar hasta las «experiencias meseta» de esos reinos superiores que, con la práctica, acaban convirtiéndose en adaptaciones permanentes que nos permiten acceder de manera constante a los niveles psíquico (misticismo natural), sutil (misticismo teista), causal (misticismo sin forma) y no dual (misticismo integral) de un modo tan habitual como hoy en día lo es, para la mayor parte de nosotros, el acceso a la materia, el cuerpo y la mente.
Lo Real debe hallarse presente en los tres estadios, incluyendo el sueño profundo sin sueños, y la Conciencia pura es lo único que se halla presente en los tres. Este hecho resulta perfectamente evidente cuando uno descansa en tanto que conciencia pura, vacía y sin forma y "contempla" la aparición, permanencia y desaparición de los tres estados, mientras permanece como lo inamovible, lo Inmutable, lo No Nacido, liberado en la Vacuidad pura de la que emana toda Forma y en la Totalidad resplandeciente de Un Solo Sabor.
Estas son algunas de las fases por las que atraviesa el camino de adaptación a los niveles superiores de nuestra naturaleza espiritual: creencia (mágica, mítica, racional y holística); fe (que no es tanto una experiencia directa como una intuición de los dominios superiores); experiencia cumbre (de los niveles psíquico, sutil, causal y no dual, aunque no en un orden concreto, porque suelen tratarse de situaciones muy puntuales); experiencias meseta (de los niveles psíquico, sutil, causal y no dual, casi siempre en este orden, porque para alcanzar un determinado estadio suele ser necesario el estadio anterior) y adaptación permanente (a lo sutil, lo causal y lo no dual, también en ese orden y por la misma razón).Fuente imagen: tecnicaarca.com.arEstracto del libro "Diario" de Ken Wilber

PSICOLOGIA TRANSPERSONAL

¿QUE ES LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL?
La psicología transpersonal es una escuela de psicología que estudia lo que trasciende al control del ego por lo consciente y biográfico.
Intenta realizar una integración entre la práctica psicológica y los principios espirituales, que a efectos prácticos son los que positivizan el comportamiento humano.
Estudia e investiga las interacciones (procesos, eventos y experiencias) de la psiquis con nuestro sentido de la identidad, y establece métodos y aplicaciones terapéuticas para transcender al ego y sanar posibles traumas psicológicos que nos limitan de forma inconsciente.
Esta disciplina no se puede catalogar como rama científica, pues no es válida en sí misma como para formalizar teorías del comportamiento humano o para definir por sí sola alguna realidad evidente de forma pautada y predecible. Se puede encajar como Postulado al ser resultado de los años de estudio y experiencias en la práctica profesional de personas dedicadas tanto a la psiquiatría como a la psicología. Dicho postulado guía las investigaciones de laboratorio sobre el comportamiento humano ante fármacos psicotrópicos.
Dentro de las especulaciones formalizadas por los terapéutas, están las que intentan realizar una integración entre la práctica psicológica y los principios espirituales, tanto occidentales (el cristianismo, por ejemplo), como orientales (el budismo, el yoga, etc.). Estos inentos se orientan a la conformación de un postulado base que guíe las investigaciones de laboratorio que pueda generar un registro de evidencias que den base y alimenten el nacimiento de nuevas teorías en el campo científico de la psicología y la psiquiatría.
Etimología El término transpersonal significa “más allá” o “a través de” lo personal, y en este “más allá” se produce una conexión con una realidad más grande y significativa (Daniels, 2005, p. 11-12). El término transpersonal suele asociarse generalmente a espiritual, dado que en este ir “más allá”, la identidad se expande para entrar en contacto con una realidad generalmente “invisible”, más grande y significativa.
Según la revista estadounidense The Journal of Transpersonal Psychology se trata de «el estudio del potencial más elevado de la humanidad y el reconocimiento, compresión y puesta en práctica de estados de conciencia trascendentes, espirituales y unificadores» (Lajoie y Shapiro, 1992, pág. 91).
Origen del término
Según sus proponentes los orígenes de la Psicología Transpersonal se pueden rastrear hasta el 1901-2 cuando el psicólogo americano William James (1842-1910) de la universidad de Harvard impartió las llamadas “Gifford Lectures” en la Universidad de Edimburgo. En estas clases, que luego se publicarían en formato libro titulado The Varieties of Religious Experiences, James enfocó el estudio de las experiencias religiosas desde un enfoque psicológico basado en el estudio de las experiencias directas de personas individuales[1] . Fue James quien por primera vez (hasta la fecha conocido) utilizó en estas clases el término transpersonal. Esta escuela considera a Richard M. Bucke (1837-1902), C.G. Jung (1875-1961), Roberto Assagioli (1888-1974)[2] . como los que asentaron las bases de lo que posteriormente se convertiría en la Psicología Transpersonal.
Historia
La Psicología Transpersonal es un movimiento que tuvo origen a finales de los años 60, por un grupo de psicólogos y psiquiatras como Stanislav Grof, Anthony Sutich, Miles Vich, Abraham Maslow, entre otros, que consideraron que era necesario investigar y desarrollar una nueva rama de la psicología que estudiase un conjunto de experiencias y fenómenos de la conciencia que hasta la fecha consideraron que la psicología corriente no atendía suficientemente. En consecuencia, en 1969, Maslow propuso el término transpersonal para designar esta nueva psicología, que sería, para Maslow, la “Cuarta Fuerza”. La primera era el conductismo, la segunda el psicoanálisis y la tercera la psicología humanista. Con la fundación de esta nueva escuela, se lanzó la revista Journal of Transpersonal Psychology bajo la supervisión editorial de Anthony Sutich, y en 1972 se estableció la Asociación para la Psicología Transpersonal, organizando las primeras conferencias el año siguiente.
Algunos de sus presidentes incluyen Arthur Hastings, Daniel Goleman, y Robert Frager entre otros. En la década de 1980 y 90 sobre este campo desarrollaron sus propuestas a través de las obras de autores tales como Jean Houston, Stanislav Grof, Ken Wilber, Michael Washburn, Frances Vaughan, Roger Walsh, Stanley Krippner, Michael Murphy, Charles Tart, David Lukoff, Vasily Nalimov y Stuart Sovatsky . Mientras que Wilber ha sido considerado como un influyente escritor y teórico en el campo, éste ha preferido personalmente disociarse a sí mismo del movimiento, en favor de lo que él llama un enfoque más integral.
Ámbito que abarca

La psicología transpersonal considera temas como las experiencias cumbres (que —según el psicólogo estadounidense Abraham Maslow (1908-1970)— son estados de interconexión y unificación espiritual) experiencias místicas trances sistémicos y experiencias metafísicas de vida
Si bien los caminos que se pueden tomar a partir de esta síntesis son varios (dependiendo de las concepciones psicológicas y espirituales que se integren), el objetivo principal de la psicología transpersonal sería que los seres humanos trasciendan el sentido de sí mismos, para lograr identificarse con una conciencia mayor.
El psicólogo estadounidense Ken Wilber (1949-) distingue tres niveles en el desarrollo de esta conciencia:
El nivel prepersonal: es el momento de desarrollo en que los seres humanos aún no tienen conciencia de su mente (bebés pequeños, que todavía no tienen una teoría de la mente)
El nivel personal: que se alcanza cuando el niño toma conciencia de que es una persona que piensa, diferente a otros.
El nivel transpersonal: el nivel que se alcanza por medio del desarrollo espiritual, y que consiste en trascender la identificación con el cuerpo y la mente, para alcanzar un nivel de conciencia mayor.
Lajoie y Shapiro en un artículo publicado en el Journal of Transpersonal Psychology titulado “Definiciones de Psicología Transpersonal: los primeros 23 años”, hacen una investigación de la literatura transpersonal y recogen 202 definiciones de las cuales publican 40. Entre ellas la dada por Sutich A. en 1968, uno de los padres de la psicología transpersonal[3] A lo largo de otras definiciones que hace esta escuela se pueden encontrar también, referencias a experiencias místicas, experiencias cercanas a la muerte, memorias de supuestas vidas pasadas, estados no ordinarios de conciencia, sentimientos de mística fusión con los otros, guía interior, proceso creativo, sincronicidad, capacidades psíquicas, etc.
Contribuciones de la psicología transpersonal en el ámbito de la conciencia humana
Ken Wilber, uno de los principales autores en el campo de la psicología transpersonal
De acuerdo con sus autores, la psicología transpersonal ha hecho contribuciones al mejor entendimiento del desarrollo humano y la conciencia. Entre las teorías de los modelos transpersonales que los autores presentan, está el modelo lineal-jerárquico del mapa del desarrollo humano, como el de Timothy Leary y Ken Wilber.
Ken Wilber, uno de los más importantes contribuyentes, ha desarrollado un modelo del espectro de la conciencia, que consta de tres grandes categorías: el estado prepersonal o pre-egoico, el ámbito personal o egoico, y el transpersonal o trans-egoico (Miller, 1998). Una versión más detallada de esta teoría del espectro del desarrollo de la conciencia, abarcaría nueve diferentes niveles de desarrollo de la conciencia, en los que, desde los niveles 1-3 se presentan como pre-personales, (o preconvencionales) los niveles 4-6 serían los niveles personales (o convencionales) y los niveles 7-9 serían los niveles transpersonales (transconvencionales), (Derezotes & Cowley, 1994).
Wilber ha retratado el desarrollo de la conciencia como un orden jerárquico, escalonado. Su modelo conceptual, muestra desde los niveles superiores hasta los niveles inferiores, mostrando el avance de la conciencia desde los niveles inferiores a los niveles superiores. Según este mapa, cada nuevo nivel o escalón abarcaría e integraría en sí mismo a los niveles anteriores, desarrollando nuevas habilidades asociadas únicamente con el nivel más elevado (Kasprow y Scotton, 1999). Adicionalmente cada nivel incluiría también un tipo particular de estructura de personalidad, y posibles vulnerabilidades frente a determinadas patologías que pertenecerían a ese nivel (Cowley y Derezotes, 1994).
A partir del trabajo de Wilber, psicólogos transpersonales también han argumentado a favor de una mejor diferenciación entre los problemas de ciertas patologías psiquiátricas y su relación con los estados prepersonales/transpersonales.
La posible confusión de estas dos categorías de problemas (según el modelo, los provenientes de un nivel prepersonal no serían del mismo tipo que los provenientes de un nivel transpersonal) se dice que conducen a lo que la teoría transpersonal denomina la confusión entre lo pre/trans de los estados de conciencia, y la problemática asociada a cada estado de conciencia, que proveniendo de distintos niveles de conciencia son tratados sin embargo por la psiquiatría del mismo modo. (Cowley y Derezotes, 1994; Lukoff et.al, 1998).
Actualidad

Existen actualmente tres revistas científicas en donde se publican artículos de investigación en el área específica de lo transpersonal, como son la ya citada, más The Internacional Journal of Transpersonal Studies, a cargo de Harris Friedman Ph.D., en Estados Unidos, y la Transpersonal Psychological Review de quien la supervisión editorial está a cargo de Michael Daniels, Ph.D. Esta revista la publica la Sección de Psicología Transpersonal dentro de la Sociedad Británica de Psicología. Que estaría consideraba como la APA, Americana. También encontramos ReVisión, originalmente editada por Ken Wilber, una revista en donde se publican artículos sobre conciencia y el proceso de transformación (The Journal of Consciousness and Transformation).
Influencias Externas
Es importante mencionar que son muchas las influencias que la Psicología Transpersonal ha recibido de las diferentes corrientes espirituales y religiones como por ejemplo, el Budismo y el Hinduismo, así como también de distintas escuelas filosóficas y místicas. El estudio del desarrollo hacia una transpersonalidad conlleva inevitablemente el estudio de la conciencia como fenómeno, así que la psicología transpersonal también bebe de las neurociencias, la neurofisiología, la psicología cognitiva, así como de la parapsicología y la investigación sobre los fenómenos psíquicos.
Internas
Hoy en día es una rama de la psicología pionera en el estudio de la conciencia y del desarrollo psicológico e interior hacia una identidad transpersonal en conexión con la comunidad, la naturaleza e incluso con el Cosmos (Stan Grof, 2000, Ferrer, 2002). Este desarrollo interior implicaría un proceso, y es aquí en donde diferentes modelos teóricos que describen este proceso de transformación entran en discusión, proponiendo y discutiendo diferentes visiones sobre cómo tiene lugar. Tenemos por ejemplo a S. Grof, Washburn, C.G. Jung, K. Wilber, Sri Aurobindo, A. Maslow, R. Assagioli, Peggy Wright, J. Ferrer, Charles Tart, entre otros también importantes.
Críticas a la psicología transpersonal

Las críticas de la psicología transpersonal han llegado de varios autores. Una de las primeras críticas sobre este campo fue emitida por el psicólogo humanista Roll May, que discute las bases conceptuales de la psicología transpersonal (Aanstos, Serling y Greening, 2000). May ha estado especialmente preocupado por el bajo nivel de reflexión sobre el lado oscuro de la naturaleza humana, y el sufrimiento humano, entre los principios teóricos transpersonales. Una crítica similar también fue presentada por Alexander (1980) que piensa que la Psicología Transpersonal, a la luz del pensamiento de William James, representaba una filosofía que no tiene al mal adecuadamente en cuenta.
Las críticas también han venido de la psicóloga cognitiva, y humanista, Albert Ellis (1989) que ha cuestionado el estatus científico de la psicología transpersonal, por su relación con la religión y el misticismo. Friedman (2000) ha criticado el campo de la psicología transpersonal por considerarlo un campo subdesarrollado de la ciencia. Aunque distingue entre la psicología transpersonal como un campo de la psicología científica, alega que una gran área del campo de estudios transpersonales, según el autor, siguen una serie de criterios no científicos. Las doctrinas o ideas de muchas personalidades, que son o han sido maestros espirituales en el mundo occidental, como Gurdjieff o Alice Bailey, a menudo son asimilados a la psicología transpersonal. Esta inclusión es, en general, considerada como perjudicial para las aspiraciones de los psicólogos transpersonales a fin de obtener una posición más firme y respetable en el mundo académico. Sin embargo, Scotton, Chinen y Battista (1996) creen que gran parte de estas críticas pueden ser matizadas si se distingue en el ámbito de la psicología transpersonal, a aquellos que autodenominándose falsamente como transpersonales, operan fuera de un contexto académico.
Se ha argumentado también que la mayoría de los psicólogos no están estrictamente adscritos a las escuelas tradicionales de la psicología, sino que la mayoría de los psicólogos toman un enfoque más ecléctico. Esto podría significar que la categorías transpersonales enumeradas pueden ser consideradas más bien como subdisciplinas de la psicología; como el estudio del fenómeno de conversión religiosa, que sería perteneciente al área de la psicología social. Los estados alterados de conciencia, dentro de la psicología fisiológica, y la vida espiritual dentro de la psicología de la religión.
Enseñanza reglada
Existen a día de hoy diferentes universidades e instituciones en los que se dictan cursos como Postgrados, Masters o Doctorados para estudiar, investigar y contribuir a esta rama de la psicología.
Bibliografía
Almendro, M. (2002), Psicología del Caos, Barcelona: La Llave.
– (1999), La Consciencia Transpersonal, Barcelona: Kairós.
– (1995), Psicología y Psicoterapia Transpersonal, Barcelona: Kairós.
Assagioli, R. (1996), Ser Transpersonal. Psicosíntesis para el nacimiento de nuestro Ser real, Barcelona: Gaia Ediciones.
– (1993), Psychosynthesis: The Definitive Guide to the Principles and Techniques of Psychosynthesis, London: Thorsons.
Braud, W. & Andersen, R. (1998), Transpersonal Research Methods for the Social Sciences: Honoring Human Experience, California: SAGE Publications, Inc..
Daniels, M. (2005), Shadow, Self, Spirit. Essays in transpersonal psychology, Exeter: Imprint Academic.
Ferrer, J. N. (2003), Espiritualidad creativa. Una visión participativa de lo transpersonal, Barcelona: Kairós.
Grof, S. (2000), La psicología del futuro. Lecciones de la investigación moderna de la consciencia, Barcelona: La Liebre de Marzo.
– (1998), El Juego Cósmico. Exploraciones en las fronteras de la conciencia humana, Barcelona: Kairós.
– (1992), La Mente holotrópica. Los niveles de la conciencia humana, Barcelona: Kairós.
– (1986), Psicología Transpersonal: Nacimiento, Muerte Y Trascendencia En Psicoterapia, Barcelona: Kairós.
Lajoie, D. H. & Shapiro S. I. (1992), Definitions of Transpersonal Psychology: the first twenty-three years, The Journal of Transpersonal Psychology, Vol. 24, Nº 1, pp. 79-95.
Maslow, A. (1972), El hombre autorrealizado. Hacia una psicología del ser, Barcelona: Kairós.
Walsh, R. & Vaughan, F. (1993), Paths Beyond Ego: The Transpersonal Vision, Tarcher/Perigee.
Wilber, K. (1989), El proyecto Atman. Una visión transpersonal del desarrollo humano, Barcelona: Kairós.

Referencias
↑ “Pienso que puede afirmarse que la religión personal tiene la raíz y el centro en los estados de conciencia místicos(...), tales estados de conciencia deben formar el capitulo vital a partir del que los otros restantes obtengan su luz.Antes de todo me pregunto ¿qué significa la expresión estados de conciencia místicos?¿Cómo separamos los estados místicos de otros estados?Las palabras “misticismo” y “místico”, a menudo se utilizan como términos de mero reproche que podemos aplicar a cualquier opinión que considere vaga, indeterminada o sentimental; sin base ni en los hechos ni en la lógica (...).Os propondré simplemente 4 características que, cuando una experiencia alcance, puedan justificar que la llamemos “mística” para el propósito que nos ocupa. De esta manera abreviaremos la controversia verbal y las recriminaciones que normalmente la acompañan.1.Inefabilidad, la característica más al alcance por la que clasifico un estado mental como místico es negativa. El sujeto del mismo afirma inmediatamente que desafía la expresión, que no puede darse en palabras ninguna información adecuada que explique su contenido..De esto se sigue que su cualidad ha de expresarse directamente, que no puede comunicarse ni transferirse a los demás. Por esta peculiaridad los estados místicos se parecen a mas a los estados afectivos que los intelectuales. Nadie puede calarle al otro que nunca ha experimentado una sensación determinada sin expresar en que consiste su calidad o valor. Se ha de tener oído musical para saber el valor de una sinfonía, se ha de haber estado enamorado para entender el talante anímico de un enamorado. Si nos falta el corazón o el oído, no podemos interpretar justamente al músico o al amante incluso podemos considerarlo absurdo o menguado mental. El místico considera que la mayoría de nosotros damos un tratamiento asimismo incorrecto a sus experiencias.2.cualidad de conocimiento, Aunque semejantes estados afectivos, a quienes los experimentan los estados místicos les parecen también estados de conocimiento. Son estados de penetración en la verdad insondables para el intelecto discursivo. Son iluminaciones, revelaciones repletas de sentido e importancia, todas inarticuladas pero que permanecen y como norma general comporta una curiosa sensación de autoridad duradera. Estas dos características califican cualquier estado que pretenda ser llamado místico. Hay dos características menos acusadas pero que habitualmente aparecen y que son:3. Transitoriedad. Los estados místicos no pueden mantenerse durante mucho tiempo. Salvo en caso de excepción, media hora o como máximo una hora o dos parece ser límite de más allá del cual desaparecen. Con frecuencia una vez desaparecidos solo de manera imperfecta pueden reproducirse, pero cuando se repiten se reconocen con facilidad y de una repetición a otra son susceptibles de desarrollo continuado en lo percibido como enriquecedor e importante interiormente.4. Pasividad. Aunque la llegada de los estados místicos puede estimularse por medio de operaciones voluntarias previas como, por ejemplo, fijar la atención, o con determinadas actividades corporales o de otras formas que los manuales de misticismo prescriben, sin embargo, cuando el estado característico de conciencia se ha establecido, el místico siente como si su propia voluntad estuviese sometida y, a menudo, como si un poder superior lo arrastrase y dominase. Esta última peculiaridad conecta los estados místicos con ciertos fenómenos bien definidos de personalidad desdoblada, como son el discurso profético, la escritura automática o el trance hipnótico. Cuando estas características resultan muy pronunciadas, puede suceder que no quede ningún tipo de recuerdo del fenómeno y que no aporte significado alguno a la vida interior del individuo para la que, podríamos decir, constituye una simple interrupción. Los estados místicos, considerados estrictamente así, nunca son simplemente interruptivos. Siempre queda algún recuerdo de su contenido y un sentido profundo de su incidencia. Modifican la vida interior del sujeto durante los momentos en que suceden. Las divisiones tajantes, de cualquier modo, son difíciles de establecer en este ámbito y tropieza con todo tipo de graduaciones e interferencias. James, William, las variedades de la experiencia religiosa. Nueva York 1902.
↑ (Derezotes & Cowley, 1994; Miller, 1998; Davis, 2003)
↑ “Psicología Transpersonal (o ‘Cuarta fuerza’) es el título dado a una fuerza emergente en el campo de la psicología por un grupo de psicólogos y profesionales hombres y mujeres de otros campos que están interesados en el potencial y capacidades últimas del ser humano que no tienen un lugar en la psicología conductista o positivista (‘Primera Fuerza’), en la teoría del psicoanálisis clásico (‘Segunda Fuerza’), o en la Psicología Humanista (‘Tercera Fuerza’). La nueva Psicología Transpersonal que emerge está interesada específicamente en el estudio científico y empírico así como de una responsable aplicación de los descubrimientos relevantes sobre: los valores últimos, conciencia unitiva, éxtasis, experiencias místicas, autorrealización, el significado último, la trascendencia del yo, el espíritu, la unidad, la conciencia cósmica, la sinergia entre individuos y especies, la felicidad, lo sagrado, fenómenos trascendentes, percepción extrasensorial [entre otras que cita]”.